martes, 13 de septiembre de 2022

ATENAS, Jardín Nacional, Templo de Zeus, Arco de Adriano y Baños romanos



Paloma, Elena y Óscar sentados en un banco del Jardín Nacional de Atenas, creado en 1840 por los reyes de Grecia, Otto y Amalia.
(Foto JCGP, 13/09/22).

EL JARDÍN NACIONAL

El Jardín Nacional de Atenas, antes conocido como el Jardín Real; es un parque público de 15,5 hectáreas en el centro de Atenas. Se encuentra justo detrás del edificio del Parlamento griego (El Palacio Viejo, no el que está en la Plaza Syntagma) y continúa hacia el sur a la zona donde se encuentra el Záppeion, frente al Panathenaiko o Estadio Olímpico, y hacia el oeste, donde limita con el Templo de Zeus. Een este parque urbano se han descubierto algunas ruinas antiguas. Aquí podemos encontrar, aparte de una gran variedad de plantas, esculturas y los bustos de políticos famosos como Ioannis Kapodistrias, el primer gobernador de Grecia, o el del banquero suizo y filántropo Jean-Gabriel Eynard, o de poetas griegos como Dionysios Solomos, autor del Himno Nacional griego, o Aristotelis Valaoritis.


Los también llamados Jardines Reales constituyen un espacio de silencio y relax dentro de la ciudad,  adornados por fuentes y esculturas.
(Foto: JCGP, 13/09/22).

El Jardín Real fue encargado por la reina Amalia en 1838 y completado en 1840. Fue diseñado por el ingeniero agrónomo alemán Friedrich Schmidt que importó más de 500 especies de plantas y una gran variedad de animales, como pavos reales, patos y tortugas. 


La bella escultura ecuestre de Alejandro se exhibe en una de las entradas al Jardín Nacional.
(Foto: JCGP, 13/09/22)

EL TEMPLO DE ZEUS

El Templo de Zeus fue la primera impresión impactante que tuvimos nada mas llegar a Atenas. El motivo es porque cuando llegamos a nuestro piso alquilado al asomarnos a la terracita que tenía es lo primero que se veía a unos metros de nosotros al otro lado de la gran avenida. Un conjunto de enormes columnas rodeadas de verde. Una tarde la dedicamos a ver este sitio arqueológico del que, por desgracia, apenas quedaban pocos vestigios. El Templo de Zeus fue construido en el siglo VI a.C. y se distinguió en su momento por su belleza y grandiosidad. Dentro estaba la célebre gigantesca estatua de Zeus Olímpico.


Paloma delante del Templo de Zeus (s. VI a.C.) que por su grandiosidad y belleza dio a Atenas su categoría de primera potencia de la Hélade.
(Foto: JCGP, 13/09/22).


A pesar de que tan solo se mantienen 16 de las 104 columnas que llegó a tener esta santuario romano, su altura (17 metros) todavía impresiona.  Es una lástima que el conjunto formado por 13  columnas bajo su arquitrabe apenas se puede contemplar en su grandiosidad debido a que estaba casi oculto por el andamiaje que las rodeaba para proceder a su restauración. Las columnas faltantes fueron saqueadas y robadas por comerciantes genoveses y venecianos durante la Edad Media.


Vista del Templo de Zeus y de algunos restos de la muralla de Temístocles desde la terraza de nuestro apartamento en Atenas. Al fondo a la izquierda se divisa el Monte Licabeto.
(Foto: JCGP, 13/09/22)


Detalle de na de las columnas del Templo de Zeus cada en el suelo y diseccionada en varios cortes.
(Foto: JCGP, 13/09/22)


En primer término algunos restos arqueológicos  y  de la muralla de Temistocles en el sitio del Templo de Zeus desde el que se puede contemplar una impresionante panorámica de la Acrópolis y parte del Partenón.
(Foto: JCGP, 13/09/22)

EL ARCO DE ADRIANO


El Arco de Adriano es un arco romano de mármol del siglo II d.C.. Fue erigido por el emperador Adriano con el fin de marcar el límite entre la antigua y la nueva ciudad de Atenas. para ello Adriano hizo grabar en su friso una inscripción por ambos lados. En el lado que da a la Acrópolis está escrito: "Esta es Atenas, la antigua ciudad de Teseo". En el lado contrario pone: "Esta es la ciudad de Adriano y no la de Teseo". Fue construido para conmemorar el final de la construcción del Templo de Zeus y la nueva organización urbana de la ciudad por Adriano.

Vista general del Arco de Adriano desde el Templo de Zeus.
(Foto: JCGP, 13/09/22)


Detalle del friso del Arco de Adriano del lado opuesto a la Acrópolis, al fondo, donde esta escrito: "Esta es la ciudad de Adriano y no la de Teseo".
(Foto: JCGP, 13/09/22)


El Arco de Adriano con la Acrópolis al fondo, desde el sitio arqueológico del Templo de Zeus.
(Foto: JCGP, 13/09/22)


Elena, Paloma y JC posan junto al Arco de Adriano.
(Foto: JCGP, 1/09/22)



Paloma asomada a los baños romanos descubiertos en la década del 2000, al hacer unas obras de ampliación del metro.
 (Foto: JCGP, 14/09/22).

LOS BAÑOS ROMANOS


Aunque no te des cuenta, es difícil pasear por la ciudad de Atenas sin pisar a cada momento algún resto de ruinas arqueológicas. De hecho, existe ahora un grave problema urbanístico y legal que está paralizando la construcción de nuevos edificios en solares antiguos, ya que, si se encuentran restos arqueológicos, las obras quedan paralizadas hasta que el departamento gubernamental correspondiente estudie el valor de las mismas, lo que puede tardar años. En nuestros paseos hemos visto muchos edificios viejos prácticamente abandonados y otros nuevos en cuya entrada unos techos de cristal en el suelo dejan ver antiguas ruinas. Lo mismo ocurrió cuando se construyó el Museo de la Acrópolis y que trataremos en la entrada correspondiente.


Cartela informativa de los baños romanos con gráficos de reconstrucción.
(Foto: JCGP, 14/09/22)


Unas obras en el metro en la década del 2000 pusieron al descubierto unas ruinas arqueológicas que tras su estudio se concluyo que correspondían a un gran complejo de baños romanos de los siglos V y VI a.C. Con las guerras y saqueos que sufrió Atenas, estos baños acabaron destruidos y enterrados bajo tierra y olvidados hasta quenas obras para ampliar el metro de la ciudad los pusieron a descubierto. Los baños romanos se encontraban muy cerca de nuestro apartamento, junto a los Jardines Nacionales. Las ruinas están protegidas bajo cubierta pero visibles al público, sólo na parte, en una exposición abierta permanentemente sin horario. Unas cartelas informativas explican detalladamente todo el proceso de restauración.









ATENAS. Museo de la Acrópolis


Museo de la Acrópolis. Paloma mirando una reproducción en escayola de una de las acróteras más impresionantes, en forma de flor de acanto, que decoraban la cima del frontón del Partenón. Planta 2ª,  Sala del Partenón. (Foto: JCGP, 12/09/22).


"El Museo de la Acrópolis, un inmenso edificio que semeja una urna de cristal depositada al pie de la Roca Sagrada para custodiar testimonios tanto de la presencia como de la ausencia: lo que hay, junto a lo que no está, cuyo vacío ocupan blancas réplicas de piedra artificial, dibujos algo toscos de otro tiempo o, simplemente, un reverente espacio desierto. Un elocuente puzzle, en suma, fragmentario como la propia historia o la propia memoria". GRECIA EN EL AIRE, Pedro Olalla, pg. 132.


No se puede definir mejor el Museo de la Acrópolis que lo hace Pedro Olalla en su libro "Grecia en el aire".  Es como "urna de cristal": cristal y luz y todo lo que se deja ver. Quizás sea este uno de los museos que más me hayan gustado. Por su planteamiento, tan didáctico, por su significado, por cómo se hizo.

El Museo de la Acrópolis se inauguró el año 2009. Elena, Paloma y Óscar miran las excavaciones de la ciudad antigua a través de suelo acristalado, mientras se dirigen a la entrada. (Foto: JCGP, 13/09/22).

En 1976 ya se intentó convocar un concurso arquitectónico fallido para dotar a la ciudad de Atenas de un Museo de la Acrópolis acorde con su importancia, pues el antiguo Museo, en el edificio Weiler del s. XIX, construido como Hospital Militar, no er el más adecuado. Por fin en 1994 hubo un nuevo intento para llevar a cabo la obra y en el 4ª Concurso Internacional de Arquitectura se concedió el primer premio los arquitectos Bernard Tschumi, suizo, y Mijails Fotiadis, griego. La propuesta de estos arquitectos recogía todos los requisitos exigidos en el concurso:

  • Al nuevo museo debía incorporarse la excavación de la parte de la ciudad antigua, que había aparecido en anteriores prospecciones, de modo que fuera vista por los visitantes.
  • Explotar al máximo la luz natural para que diera sensación de espacio abierto.
  • Lograr un equilibrio entre la arquitectura del nuevo museo y los monumentos antiguos de la roca de la Acrópolis.
  • Integración total del edificio tanto en su entorno urbano directo como en el más amplio.
  • Que se pudiera ver simultáneamente las esculturas arquitectónicas del Partenón en el nuevo museo y el propio Partenón en la Acrópolis.
Para construir los 23.000m2 que ocupa el museo se utilizaron materiales como el hormigón, el acero, el vidrio, para ventanas, paredes y suelo (para que se pudieran ver las excavaciones de la ciudad antigua), el mármol negro de Macedonia para el suelo, en combinación con el vidrio, y el mármol ocre-granate, del Helicón, para los espacios de exposición con el fin de que hiciera juego con la pátina de las esculturas.

La inauguración tuvo lugar en junio de 2009 y, según me contó Dánae, una cretense que conocí, la compañía aérea AEGEAM, regaló a todos los estudiantes de los colegios griegos billetes para acudir ese día al museo. Dánae tenía entonces 14 años.


Las excavaciones para la creación del museo sacaron a la vista todo un barrio antiguo de Atenas. Para salvar estos restos arqueológicos se tuvo que sustentar todo el edificio sobre 43 columnas separadas.
(Foto: JCGP, 13/09/22).

La excavación arqueológica


Bajando por la gran escalera que conduce al edificio se puede ver lo que se descubrió bajo tierra al hacer el museo. Se trata de un barrio de la Atenas antigua, con sus casas, sus calles, sus baños y sus talleres que existió allí desde el neolítico hasta el s. XII d.C.

Entrada al Museo de la Acrópolis. En el centro una enorme lechuza, símbolo de la sabiduría,  sobre un pedestal dá la bienvenida a los visitantes. (Foto: JCGP, 13/09/22).

Entrada


Bajo un gran alero, en la fachada del edificio se expone sobre un alto pedestal una lechuza de mármol (s. V a.C.). La lechuza, símbolo de la sabiduría, era el ave sagrada de la diosa Atenea.


Entrada al Museo de la Acrópolis. Lo primero que se ve es la Sala de las Laderas con su suelo en pendiente y con vitrinas a cada lado. Al fondo a la derecha las dos Nikes de arcilla roja.
(Foto: JCGP, 13/09/22).

Planta baja. Sala de las Laderas


La primera sala del museo es un enorme pasillo con grandes vitrinas a los lados que albergan los hallazgos de las laderas de la Acrópolis razón por la cual todo el suelo de este pasillo está en pendiente.
A la mitad del pasillo y en el lado derecho se exponen sos estatuas prácticamente idénticas de Nikes, de terracota de color rojo oscuro, sin brazos, halladas en las excavaciones de la ladera en 1956. Al final del pasillo una imponente escalera da acceso a la primera planta del museo, la de las Obras Arcaicas.


 Estatuas, prácticamente idénticas, de Nikes, de terracota de color rojo oscuro, sin brazos, halladas en las excavaciones de la ladera en 1956 (s. I y II d.C.). (Foto JCGP, 13/09/22)



Óscar, Elena y Paloma contemplando objetos encontrados en la ladera sur de la Acrópolis. El más grande, en el centro a la derecha, es un brasero encontrado en 1956 y datado entre el 150-86 a.C.
(Foto: JCGP, 13/09/22).

MESA FUNERARIA (MENSA) (350-325 a.C.)


Elena lee la cartela de esta monumento funerario conocido como Mensa con detallados relieves en sus tres de sus lados.
(Foto: JCGP, 13/09/22).


Esta MENSA o mesa funeraria de grandes dimensiones tiene su base cuadrada y está decorada en relieve en tres de sus lados. Fue encontrada en 1955 en la llamada "Casa de Proclo", construida en un nicho de un pequeño santuario doméstico, junto con dos relieves más. La base se usó más de una vez. Originalmente la superficie superior tenía una depresión para la inserción de un monumento funerario desconocido. Posteriormente esta superficie fue reelaborada y la base probablemente se utilizó como mesa funeraria (mensa). Por último, se trasladó a la "Casa de Proclo". En el anverso se representa a un joven que se despide de una mujer sentada, quizás la propia fallecida. Se lleva la mano a la cara, un gesto indicativo de reflexión o tristeza. Detrás de ella, una niña pequeña con las piernas cruzadas se apoya en su silla, mientras que detrás del hombre está de pie un niño pequeño. En el lado izquierdo un joven sentado, quizás el difunto, rodeado de cuatro filósofos, conversa con dos de ellos. 


Planta 1ª. Sala de las Obras Arcaicas


Esta planta está dedicada al Periodo Micénico, también llamado Edad del Bronce tardío.


El "Hecatómpedon" es un anterior friso del Partenón hecho de piedra caliza porosa coloreada. En la parte central aparecen los restos de  dos leones atacando a un toro. (Foto: JCGP, 13/09/22).

El Hecatómpedon. Detalle del extremo derecho con el demon  Trisómatos. Son tres figuras masculinas con la cara babada, dos vueltas hacia el centro y la otra hacia el espectador, con un cuerpo único acabado en colas de serpientes. (Foto:JCGP, 13/09/22). 

El Hecatómpedon. Parte central del friso en la que dos leones atacan a un toro. (Foto: JCGP, 13/09/22).

El Hecaompedon. Detalle del ladro izquierdo en el que aparecen las figuras de Heracles luchando con el Tritón, mítica criatura marina con forma de hombre de cintura a cabeza y cola de pez. (Foto: JCGP, 13/09/22).


El Hecatómpedon. Parte central del friso. Detalle del toro atacado por los dos leones en el que todavía se pueden apreciar los colores de la sangre del animal. (Foto: JCGP, 13/09/22).

          El HECATÓMPEDON.

Lo primero que se ve y que por su monumentalidad llama mucho la atención es el "Hecatómpedon". Se trata de un anterior friso del Partenón hecho de piedra caliza porosa coloreada. 
La reconstrucción del frontón representa tres escenas:
  • En el centro: dos leones atacando a un toro.
  • A la izquierda: Las figuras de Heracles luchando con el Tritón, mítica criatura marina con forma de hombre de cintura a cabeza y cola de pez.
  • A la derecha:  el demon  Trisómatos. Son tres figuras masculinas con la cara babada, dos vueltas hacia el centro y la otra hacia el espectador, con un cuerpo único acabado en colas de serpientes. Cada una de ellas porta un símbolo de los elementos de la naturaleza, aire, agua y fuego. Los expertos identifican esta figura con Nereo (demonología marino que cambiaba de forma) o Tifón (el rival de Zeus).

BUSTO DE ALEJANDRO MAGNO.


Busto de Alejandro Magno, muy probablemente del escultor Leócares (340-330 a.C).

 

(Foto: JCGP, 13/09/22).
  • Busto de Alejandro Magno, muy probablemente del escultor Leócares (340-330 a.C). Escultura realizada en mármol pantélico encontrado en la Acrópolis de Atenas. Podemos ver los rasgos característicos de los retratos del macedonio: barbilla redondeada, cabello rizado imitando una melena de león y rematado en la anastole. Esta pieza habría que ponerla en relación con  las esculturas conocidas como el Alejandro de Erbach  y el Alejandro de Berlín. Obras realizadas durante el período imperial, que copiarían la misma pieza original. 


Esfera mágica. En ella está representado el dios Helios, un león, un dragón y varios símbolos mágicos. Encontrada cerca del Teatro de Dioniso (s. 2-3 d.C.). (Foto: JCGP, 13/09/22).

Esfera mágica. En ella está representado el dios Helios, un león, un dragón y varios símbolos mágicos. Encontrada cerca del Teatro de Dioniso (s. 2-3 d.C.). (Foto: JCGP, 13/09/22).



Mesorrelieve en mármol de "Atenea pensativa", una de las obras maestras del Museo (460 a.C.).
1er. Nivel, Sala de las Obras Arcaicas, Museo de la Acrópolis, Atenas. (Foto: JCGP, 13/09/22).

Mesorrelieve en mármol de ATENEA PENSATIVA


En esta obra Atenea se presenta de pie, vestida con pleno y casco corintio, frente a una estela apoyada en su lanza de manera relajada y reflexiva, con la cabeza cabizbaja y apoyada en la mano que coge la lanza. Esta representación es novedosa y rompe con los esquemas que hasta entonces se seguían. En cuanto a la estela que hay en el suelo a la derecha, se ha interpretado de diversas formas, ya sea como un marcador de límites de un santuario, un catálogo de tesoros o una lista de bajas de guerra. Este relieve está hecho con mármol de la isla de Paros.



Busto de Hermes Propileo encontrado en 1962 durante los trabajos realizados en el Santuario de Asklepios. La obra original se atribuye al escultor Alcamenes, alumno y colaborador de Fidias, quien la realizó hacia el 430 a.C. Planta 1ª, Sala de las Obras Arcaicas. (Foto: JCGP, 13/09/22)


Cabeza de una estatua de bronce de un hoplita que habría usado un casco. Es un ejemplo único de las grandes estatuas de bronce de la Acrópolis (480-470 a.C.). Planta 1ª, Sala de las Obras Arcaicas. 
(Foto: JCGP, 13/09/22).



Estela de mármol en relieve atravesada por una serpiente con "La dedicación de Silón".
Al lado votiva de piedra en mármol del Santuario de Afrodita Pandemos, con la siguiente dedicatoria:
"El oferente (... odoros) hace esta dedicatoria a Afrodita con sus primeras
ganancias y le ruega que lo colme de bienes
" (500-480 a.C.). Planta 1ª, Sala de las Obras Arcaicas.
(Foto: JCGP, 13/09/22).


ESTELA DE RELIEVE "LA DEDICACIÓN DE SILÓN"


Estela alta y esbelta con decoración en relieve (alrededor del s. IV d.C.). Fue encontrada en 1904 al sur del Teatro de Dionysos. Se ensancha en la parte superior, donde se sujeta con dos clavos de hierro la suela de mármol de una lujosa sandalia. Desde la parte inferior de la estela, una enorme serpiente en relieve se desliza hacia arriba, hacia la sandalia. Entre la serpiente y la sandalia hay una inscripción tallada que dice "Silon anetheken", lo que significa que Silon lo dedicó. Este Silón podría ser el hombre representado en la sandalia. La serpiente está asociada con el culto a los héroes y la sandalia, que en griego antiguo se llama blaute, muy probablemente vincula esta ofrenda con el culto a "Heros epi Blaute" o "héroe con sandalia" como se menciona en fuentes literarias antiguas. Algunos arqueólogos relacionan esta estela con Afrodita, a quien a veces se la representa sosteniendo una sandalia.








VotivaUna ofrenda votiva es un objeto dejado en un lugar sagrado por motivos rituales. 

ATENAS. El Liceo de Aristóteles, un viaje en el tiempo

 

Óscar, Elena, Paloma y JC entre las ruinas de lo que queda del Liceo de Aristóteles en Atenas. (Grecia).
(Foto: JCGP, 13/09/22).


El Liceo de Aristóteles

En un principio el Liceo fue uno de los tres gimnasios importantes de la antigua Atenas, particularmente importante porque fue aquí donde Aristóteles fundó en el siglo IV a. C. su escuela de filosofía. Fue construido en un lugar idílico, a extramuros de la ciudad de Atenas. En la actualidad apenas quedan unos pocos restos arqueológicos que nos puedan hacer una vaga idea de lo que pudo ser. El sitio queda ya muy céntrico en la ciudad de Atenas, en una zona muy verde entre la plaza Syntagma y los Jardines Nacionales. Exactamente detrás del Museo Bizantino y Cristiano. En un principio aquí ejercieron y practicaron los hoplitas atenienses y los adolescentes que recibían instrucción militar, como dan cuenta los resultados de las excavaciones llevadas a cabo en sus instalaciones donde se ha desenterrado "la palestra", una zona donde los atletas entrenaban en lucha, boxeo y pancracio, que era una combinación de ambos. Posteriormente a este uso paramilitar, Aristóteles, discípulo de Platon, quiso copiar la Akademia de este y creó aquí su propio Liceo. Se podría afirmar que fue una de las primeras ciudades universitarias del mundo donde se enseñaba desde Biología hasta Ética y por supuesto Filosofía y Política (1). Sólo pensar que por este tranquilo y frondoso espacio de la ciudad pasearon personajes tan ilustres como Platón, Aristóteles, Anaxágoras, Anaximandro, Anaxímenes o Antístenes, nos produce una enorme sensación de regreso a un esplendoroso pasado.


Paloma, como buena filósofa, admirando el valor de estar en tan mítico espacio compartido en otros tiempos por los grandes pensadores griegos. (Foto: JCGP, 13/09/22).


Cartela informativa con las imágenes de los bustos de los filósofos griegos Platón, Antístenes y Aristóteles, titulada "Ancient Gimnasia of Athens and the Lykeion".
(Foto: JCGP, 13/09/22).


Paloma junto a uno de los muros que quedan  del Liceo de Aristóteles (Foto: JCGP, 13/09/22).


Elena, Óscar y Paloma en otro punto del Liceo (Foto: JCGP, 13/09/22).


En una de las cartelas que rodean el recinto del Liceo de Aristóteles aparece esta grafía que nos da una idea de cómo podía ser en el pasado este lugar. A la izquierda queda el Olympeion, con el Templo de Zeus y al fondo la Acrópolis.
(Foto: JCGP, 13/09/22).


Un cartel indica el comienzo de la ruta para conocer el Liceo de Aristóteles (Foto: JCGP, 13/09/22).


JC pisando el terreno donde hace mucho tiempo enseñaron filósofos como Platón o Aristóteles (Foto: JCGP, 13/09/22).

(1)

"Cuando Platón, poco antes de morir, nombró a Espeusipo su sucesor al frente de la Academia, Aristóteles (que había estudiado allí durante diecinueve años), abandonó Atenas. Vivió un tiempo en Asos y en Lesbos, y luego en Macedonia, donde educó durante casi cuatro años al príncipe Alejandro. Tras  una breve estancia en su patria, Estagira, regresó a Atenas -ya con cuarenta y nueve años- y, en otro de sus bosques sagrados, fundó su escuela: el Liceo. Un camino que bordeaba la muralla unía ese recinto con la Academia de Platón".

Grecia en el aire, Pedro Olalla (pag. 121). 

(2) 
"Tal vez la diferencia sustancial que, en materia política separa a Aristóteles de su maestro Platón no fuera otra que el hecho de que éste, para plasmar su proyecto deontológico de sociedad, partió de un ideal, en tanto que Aristóteles se basó para ello en lo real, en la experiencia histórica, en la forma concreta que se se gobernaban los hombres de su tiempo. No olvidemos que su imprescindible "Régimen político de los atenienses" no fue sino la introducción programática a una profusa obra colectiva de su Liceo en la que se exponía y se analizaba la forma de gobierno de ciento cincuenta y ocho ciudades".

Grecia en el aire, Pedro Olalla (pag. 122).