viernes, 9 de septiembre de 2022

ATENAS. Llegada y primeras impresiones.

 

Los cinco delante del Partenón, en la Acrópolis. ¡ Por fin estábamos aquí !.
(Foto: JCGP, 12/09/22)

El viernes, 9 de septiembre de 2022, partíamos Paloma, Mónica, Elena, Óscar y yo, en un avión de AEGEAM, la aerolínea griega, con destino a Atenas. 

El día anterior habíamos celebrado Paloma y yo nuestro aniversario y habíamos dejado la celebración "oficial" para cuando llegásemos a la capital griega. También aprovechamos este día para llevar a Dembe y Lucas a la Residencia Gufy, en el Pardo, y para ultimar nuestros preparativos. Disponíamos ya todos de la Tarjeta Sanitaria Europea, nuestro pasaporte, que estaba en regla y los billetes de avión en nuestro móvil. Elena y Óscar se quedaron a dormir en casa y con Mónica quedamos a las diez del día siguiente, viernes, en el aeropuerto de Barajas.



Paloma lee EL PAÍS con la noticia de la muerte de la Reina de Inglaterra, Isabel II, mientras espera  el embarque del vuelo a Atenas en la sala de espera del aeropuerto internacional Madrid-Barajas.
(Foto: JCGP, 09/09/22)


El viernes por la mañana cogimos un taxi los 4 con la suerte de dar con un taxista muy dicharachero que era del barrio y que se llamaba Julio ("como mi mujer que se llama Julia, y que tiene una peluquería muy cerca, en la calle Julio Calvo"). A la una, aproximadamente, partimos de Barajas con destino a Atenas. En el avión nos dieron un pequeño menú que no nos esperábamos, pues eran tan solo tres horas de vuelo. pero que nos supo a gloria. Mónica Elena y Óscar se pasaron el vuelo haciendo un mini-puzzle, mientras que Paloma se terminó de leer en la prensa las noticias sobre el fallecimiento de la reina Isabel II de Inglaterra y yo repasaba en las guías turísticas las rutas que queríamos hacer.


La compañia aérea helena, AEGEAM, nos sorprendió con esta bandeja de comida antes de aterrizar en Atenas.
(Foto: JCGP, 09/09/22)


En el aeropuerto internacional Eleftherios Venizelos de Atenas nos esperaba el taxista griego que previamente había contratado Mónica y que nos llevo a los cinco a nuestro apartamento en el centro de la ciudad. Lo alquilamos por Booking y se llamaba Nakos Homes Luxury Apartment-Acrópolis. En el portal de la calle Leoforos Syggrou, nº 12, nos esperaba Andy, un joven muy simpático que nos llevó a la tercera planta y nos enseñó el piso. Nuestra sorpresa fue grande porque era un pisazo: enormes habitaciones, luz por todas partes, todo nuevo, unas vistas maravillosas y una ubicación, que luego supimos apreciar, genial. El templo de Zeus, la Puerta de Adriano y los Jardines Nacionales los teníamos enfrente y el casco histórico (Plaka), con sus animadas calles y la Acrópolis a unos minutos andando. No se podía pedir más. En inglés nos pudimos mover por todos los sitios ya que tanto los taxistas, como Andy, camareros, dependientes y guías (estos, por supuesto, dominaban el español perfectamente) que conocimos lo hablaban con fluidez. En Grecia hacía calor, pero no tan sofocante como el que dejamos en Madrid.


Llegamos pasadas las cuatro de la tarde al aeropuerto de Benizelos de Atenas.
(Foto: JCGP, 09/09/22)


Mejor ubicación no podía tener la casa que alquilamos en Atenas, frente al Templo de Zeus y a 5 minutos de la Acrópolis.



Esta fue nuestra primera foto con la Acrópolis el día de nuestra llegada. ¡Por fin estábamos en Atenas!.
(Foto: JCGP, 09/09/22)



Al atardecer ya estábamos paseando por el centro histórico de Atenas. En la foto que nos hizo Óscar estamos frente a las escalinatas que dan acceso a la Acrópolis.
(Foto: JCGP, 09/09/22)

Una vez acomodados cada uno en nuestros dormitorios, descansamos un poco y enseguida salimos a dar nuestros primeros pasos por la ciudad. Nos fuimos hasta los pies de la Acrópolis y callejeamos el barrio de Plaka con sus tiendas y tabernas abiertas, las terrazas de los restaurantes repletas y gente paseando arriba y abajo. Compramos algo de comida y bebida en un supermercado para poder hacernos el desayuno y volvimos a salir para cenar en God´s Resturant que previamente había reservado Mónica.


Interior del God´s Restaurant donde cenamos la primera noche en Atenas.


Fue algo especial porque queríamos celebrar, Paloma y yo, con todos, nuestro 41º aniversario de casados. La cena estuvo muy bien, a base de comida típicamente griega: Ensalada griega, musaka, gyros, dolmadakias (hojas de parra rellenas de arroz), lokoumades; todo ello siempre acompañado de la exquisita salsa tzaziki hecha a base de limón, aceite y huevo. Y de postre probamos la tarta baklava y los loukoumades, unos buñuelos fritos recubiertos de miel y canela. Nos volvimos a dar otro paseo para reposar la cena y nos fuimos a dormir pronto porque al día siguiente teníamos que madrugar para hacer la excursión de Corinto, Micenas y Epidauro.


Después de la cena nos fuimos a dar una vuelta por las concurridas y estrechas calles del barrio de Plaka.
(Foto: JCGP, 09/09/22)

Las maravillosas vistas desde nuestro apartamento con el Templo de Zeus iluminado.
(Foto: JCGP, 10/09/22)